Una vida de lucha contra el olvido, ese es Iván cepeda

Por: Carlos Luis Torres, escritor.

Mayo 11 de 2021

León Valencia, reconocido y respetado  analista político, creador y Director de la Fundación Paz y Reconciliación, acaba de publicar un minucioso ensayo sobre la vida política y personal de Iván Cepeda, quién al día de hoy, encabeza las encuestas, las predicciones, y llena las plazas de muchas capitales como opción a la primera vuelta presidencial que se avecina en medio de inmensas expectativas, dudas de indecisos, odios e injurias de opositores, ataques virulentos de calumniosos habladores de esquinas y plazas con sombra y ocultas presiones de oscuros intereses de las derechas y grupos armados en Colombia.

Su subtítulo me atrae: “Una vida contra el olvido” pues Iván Cepeda se ha dedicado a eso: a garantizar que no olvidemos a los desaparecidos, los asesinados, las injusticias, los de abajo, a los niños y a las mujeres marginadas. Recordé inmediatamente, al leer con infinito agrado el prólogo escrito por el poeta Federico Díaz-Granados que el padre de Iván, Manuel Cepeda, desde la prisión le escribe poemas a su hijo de pocos años… “florecerán todos los árboles” (del libro “cantos para el hijo de un preso”). Recordé al relatarse en el prólogo, que su padre le leía cuentos de Gógol y poemas de la Mistral y como lo dice Díaz-Granados: “… ahí supo Iván que la literatura es una de las más dignas formas de conocer la complejidad humana”; recordé esa pieza maravillosa de Piazzolla, “Oblivión” que es música contra el olvido.

Tal vez por esto el amigo León Valencia, escritor y analista político titula: Iván Cepeda: una vida contra el olvido.

La primera parte del libro realiza un recuento y un análisis de los últimos acontecimientos nacionales e internacionales que han consolidado la posición de Iván como una opción en las próximas elecciones. La gran cantidad de acontecimientos nacionales desde noviembre de 2025, teñidos de todos los colorines, intrigas políticas, descaros y búsqueda de formas para impedir la permanencia como candidato de las alianzas del Pacto Histórico, constituye el espacio donde León Valencia afirma que el 34.5% que obtuvo Iván en la encuesta del Centro Nacional de Consultoría,  es resultado de un proceso calculado, de su estilo analítico,  sin excesos emotivos, producto de su tranquilo actuar y aprovechar los errores de la derecha, las casualidades bien trabajadas y las alianzas firmes. La fórmula vice-presidencial Aída Quilcué Vivas, lideresa indígena del pueblo Nasa y reconocida defensora de derechos humanos, es un acierto teniendo en cuenta su historia de lucha contra el régimen y el análisis, en paragón con la fórmula de la campaña de Petro para acercarse a las grandes masas de poblaciones marginales.

Dos elementos dan puerta al análisis de aspectos de capítulos posteriores: El reto del futuro gobierno para el entendimiento con los estados Unidos, y la paz. Son retos que, ante los ojos de León Valencia, se pivotean en el acápite: Petro y Cepeda: no tan iguales.

La segunda parte del libro se titula: “El asesinato del padre”, fue el acontecimiento en la vida de Iván Cepeda, pues este lo encuentra muerto sobre la avenida las Américas desde el barrio Kennedy camino a la Universidad, donde dictaba clases y entre el trancón, ocasionado por el magnicidio, reconoce a su padre. (Escena esta, no solo violenta, sino que dibuja nuestro país de a pie, entre las multitudes y los crímenes políticos impunes). La Unión Patriótica, movimiento al que pertenecía su padre, fue exterminada poco a poco y el país se sumergió en ese terrible baño de sangre del cual no puede existir el olvido (en ello la razón, de buena parte de la vida de Cepeda).

Se abre un tercer capítulo: “Cepeda vs Uribe” donde el autor del libro hace un recuento a mano alzada de los hitos y giros de esta gran contienda por la verdad. Los cambios de las Cortes, los testimonios manipulados, los truculentos sobornos, los ofrecimientos del abogado de Uribe a individuos condenados a prisión a cambio de ayudas y las peripecias de grabaciones en relojes de pulso y demás argucias que se juegan el todo, al sentirse acorralados.

En mayo de 2024 comenzaron las audiencias de acusación, luego de un proceso de casi 10 años. Cuando se inició la lectura del fallo, ya habían transcurrido 77 audiencias y la comparecencia de un centenar de testigos. La jueza Sandra Heredia entregó un fallo de más mil páginas y condenó a Uribe a doce (12) años de prisión domiciliaria y a una multa de 2.400 salarios mínimos por el caso de soborno en actuación penal y fraude procesal.

Aquí hace León Valencia una apreciación que pone punta: “En ese momento, nadie imaginaba que esa larga lectura y la inesperada condena iban a suponer el impulso definitivo de la aspiración presidencial de Iván Cepeda, hasta ese día una figura política de la izquierda que no estaba en las cuentas de nadie para las elecciones de 2026” (pág. 107).

Y León Valencia termina este acápite con lo siguiente: “Lo que sí se sabe es que en estos casi doce años Iván cepeda ha brillado por su argumentación sólida en las pruebas, su tenacidad y su capacidad para acopiar información cierta sobre la parapolítica”.

El libro continúa con dos aspectos meridianos para delimitar el carácter de Cepeda: la enfermedad: La manera como se ha enfrentado en dos oportunidades con la posibilidad de la muerte. “Tuve miedo de morir, es un estado anímico que acompaña al ser humano siempre y no creo que no hay ninguno que no se haya preguntado ni estremecido por esa posibilidad; pero al mismo tiempo, es necesario pensar las cosas en su momento y saberlas pensar bien. Yo creo que lo esencial es saber que existe esa posibilidad”. (pág.118-119). El otro aspecto que forma la vida y el actuar de un hombre, es la persona con quién vive y para ello Valencia trascribe una entrevista a Pilar Rueda Jiménez, la compañera de Iván Cepeda, realizada por Laura Bonilla subdirectora de Pares y que deja de opinión tras otra, el retrato de una mujer cómplice que acompaña por igual la tarea de la defensa y la investigación de la verdad. (Subrayo esto porque ambos poseen un sustrato común que se desprende del texto: el método de acercarse y relacionarse con el entorno en la búsqueda de la verdad, sin importar lo muy cruda y difícil de esta.)

“Cepeda y la paz total”. Un recuento de su participación activa en las mesas de negociación con el ELN y las posibilidades de conversación de un acuerdo real, que se imposibilitan transformándose, en este momento, en una lucha armada, “de resistencia”, dicen ellos, pero hoy atravesada por una guerra por el tráfico de drogas y la recuperación de sus territorios, que amerita del próximo gobierno, un enfoque distinto, leo que se desprende de esto.

“Las organizaciones ilegales de ancestros guerrilleros han declinado su ambición de tomarse el poder nacional y están en la explotación de economías ilegales y en el control de la población y el territorio, y en esa estrategia disputan la hegemonía territorial con otras fuerzas delictivas. Sólo se enfrentan a la fuerza pública solo cuando estas las persigue.

… las disidencias de las extintas FARC, cobijan sus acciones con pedazos de discurso, los paramilitares…etc. Iván Cepeda entiende estos cambios en la dinámica de las violencias y el conflicto y así lo dejó ver en el lanzamiento del libro “¿Plomo es lo que viene?”, otra publicación de Aguilar. (L V, pág. 178)

León Valencia termina con dos tópicos medulares: “Petro y Cepeda: no tan iguales”, y “Propuesta de Cepeda para un gobierno, y qué lo diferencia”.

Una divertida diferencia, desde el lugar de nacimiento de uno y otro, estudios económicos uno y de filosofía el otro, realiza León para iniciar un recorrido de militancias, emotividades, gustos y lecturas. Para explicar aspectos políticos nacionales e internacionales, acciones bravías y meditaciones, nos permiten repensar si es la continuación lo que esperamos de Cepeda o es un hombre que como el mismo lo dice: seguirá las reformas sociales planteadas y apuntará direcciones apropiadas para lograr una paz aceptable, además de unas relaciones internacionales apropiadas con EU y Venezuela.

El libro de León Valencia es definitivamente un lugar de reflexión para un lector que se aproxima a él en la busca de un punto de seguridad para un país que definitivamente se encuentra en una situación polarizada, por una extrema derecha desbordante en lengüetazos y miedos, porque el poder vuelve a escapársele de sus garras.

Nos enfrentamos sin medias tintas, a quedarnos en un lado, y este libro de León Valencia nos ayuda a repensar nuestra postura y deseos para un país que, con una inflación y desempleo controlado, adolece de paz y seguridad social, aunque el salario aumentó en el 23%,

Un libro que abre la posibilidad y en ese sentido entiendo la idea y la intención de su autor, de que aceptemos a Iván Cepeda como la salida más adecuada para un país que posee muchos aspectos negativos, pero que no dan para señalar que estemos ante una catástrofe, y que elegir a Cepeda garantiza no sólo la mesura, la búsqueda de la verdad, mayor justicia social, el no olvido, la orientación de los desaciertos de Petro y la disminución del desequilibrio social, y educativo, sino la libertad intelectual y el respeto a los que entendemos la vida como un espacio que trasciende la angustia cotidiana y también da lugar para la estética y la creatividad.





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