“Memoria del volcán”

 




                                                                                                  

Siempre hago la tarea de terminar el año con la lectura de buenas novelas. Esta, “Memoria del volcán” del poeta y editor colombiano Antonio Correa Losada, publicada hace pocos meses por el Fondo de Cultura Económica en la colección “Tierra firme”, y con la que inicio estas siguientes reseñas, posee eso que evita la condición de efímera, que tienen tantas novelas que se publican hoy: tratar en forma breve, temas profundos de la vida de los hombres.

La novela “Memoria del volcán”, cuidadosa y poética, profunda y breve, ardiente y culta, con dolor y miedo, relata la vida de Alma y Sebastián, una pareja que vive durante varias décadas, en diferentes ciclos y lugares en busca de un equilibrio que posibilite el amor. Narrada desde la voz de Alma que se remonta a su infancia, a sus amistades adolescenciales, su estudio de bachillerato y universidad en el exterior y la muerte del padre, se encuentra con Sebastián un hombre maduro que conocemos principalmente a través de la voz de aquella, que interpreta y recoge sus hábitos, deambula lo cotidiano, se acerca a reflexiones comunes, aunque diversas, la de construir con lecturas un universo sereno en ciudad de Quito, por ejemplo.

Esta edición dividida en tres sesiones de capítulos cortos, con letra menuda y buen aire, resultado de un buen diseño, permite que en tres ocasiones se entrometa la voz de Sebastián pero es Alma quién lleva al lector a través de su latir femenino y nos conduce a niveles simbólicos más profundos: uno, los volcanes, ella amante y embrujada, desde muy niña, con la silueta brumosa, candente de estas formaciones terrestres, que provienen de las entrañas del planeta y del amor, pone ese otro espacio interior a la novela: a la memoria de ese volcán; dos, la enfermedad, que permite que conozcamos el carácter reservado de Sebastián por sus poemas, notas y diarios, sus temores, dolores y reflexiones, que recuerda a Hölderlin para ver la muerte como parte esencial de la tragedia; la tercera, esa de emplear el silencio poético que permite la connotación, me parece que le suministra el tono particular del autor que posee la experiencia de varios libros de poesía, que le dan ese carácter .

Es arriesgado hoy, claro, … escribir una novela de amor intenso en estos tiempos en los cuales eso ha quedado atrás, y las nuevas tecnologías, la ligereza y levedad con la que tratamos el tema del amor suena anacrónico… Antonio Correa lo hace y sale bien librado y más cuando aborda, como dije, a través de las cartas y papeles el aspecto de la enfermedad y la muerte. Autobiográfica, le permite asomarse y decir también por la boca del volcán, eso: “la enfermedad”, además poner un final inconcluso a esta breve novela con la que puedo afirmar termino bien mis lecturas de 2025.

(C. torres, diciembre 28 de 2025)

Antonio Correa Losada
Colombiano, nació en Pitalito Huila. Escritor y editor. Ha publicado los libros de poesía "El vuelo del cormorán" (1989), "Húmedo umbral" (1992), "Desolación de la lluvia" (1997), "Secreta mudanza" (2004), "Crónica de Magdalena River" (2008), "Huellas en el agua", Antología (2011), "Cabeza devorada" (2016), "Oscuridad arriba", Premio Jorge carrera Andrade 2019.
En 2016, publica su novela Bajo la noche y ahora con el FCE "Memorias del volcán.




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